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TEOLOGIA PASTORAL DE LA COMUNICACIN

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opi ni n, aunque en principio conviene que haya un debate ... es recomendable seguir los programas de debates, los art culos de opini n o las ... – PowerPoint PPT presentation

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Title: TEOLOGIA PASTORAL DE LA COMUNICACIN


1
  • TEOLOGIA PASTORAL DE LA COMUNICACIÓN
  • Ética de la comunicación social
  • La libertad de expresión es un derecho
    fundamental que necesita ser defendido. Debemos
    recordar ahora que todos los derechos humanos
    entrañan deberes correlativos. El Decreto sobre
    los Medios de Comunicación Social promulgado por
    el Concilio Vaticano n, antes de hablar de la
    libertad de información (n. 12a), habla del
    derecho a la información que tiene la sociedad
    (n. 5b)'5. Con ello aparece muy claro que, para
    los Padres Conciliares, el derecho a la
    información es sobre todo del lector, no del
    periodista.

2
  • Con otras palabras la libertad de expresión está
    al servicio de la colectividad, y ésta tiene
    derecho a que sea ejercido con honestidad no
    equivale en absoluto a una patente de corso para
    engañar, insultar o escandalizar a los demás.
    Como acabamos de ver, ya la Declaración de los
    Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789
    apuntaba la necesidad de que las leyes castiguen
    los abusos cometidos en nombre de la libertad de
    expresión. Lo mismo la Declaración Universal de
    Derechos Humanos (1948) que la Constitución
    Española de 1978, recuerdan oportunamente que la
    libertad de expresión no es el único derecho
    humano y, por lo tanto, debe respetar otros
    especialmente y cito palabras de Carta Magna
    Española, el derecho al honor, a la intimidad, a
    la propia imagen y a la protección de la
    juventud y de la infancia .

3
  • No debe extrañarnos. La libertad absoluta es
    prácticamente imposible en todos los órdenes de
    la vida. La libertad de unos termina allí donde
    empieza la de otros. La existencia de ciertos
    derechos en los receptores hace que la libertad
    de expresión sea más restringida que la de
    pensamiento y de conciencia.

4
  • Si la libertad de expresión no concede a nadie
    derechos
  • ilimitados, parece lógico que esté sometida a
    algún tipo de
  • regulación. Para evitar posibles ingerencias de
    los poderes
  • públicos, se ha dicho muchas veces que la mejor
    ley de
  • prensa es la que no existe. Yo coincido con esa
    opinión, pero
  • siempre que los profesionales de la información
    sean capaces
  • de darse a sí mismos un código moral y unos
    tribunales de
  • honor, como han hecho en otros países. Suele
    citarse el caso
  • de Suecia como ejemplo de un país donde el
    sistema de
  • autodisciplina funciona de un modo satisfactorio.
    Ya en 1916
  • establecieron un Comité de Deontología
    Periodística la
  • magistratura más antigua del mundo en su
    género,en el que
  • participan representantes de los editores, de los
    periodistas y
  • del público. Desde 1969 existe también un
    ombudsman, cuya
  • función principal es recibir las quejas del
    público, estudiarlas y
  • publicar sus conclusiones en los casos más
    relevantes. Si bien no
  • tiene capacidad legal para imponer sanciones, sí
    fomenta d.8 modo
  • eficaz el autocontrol ético de los informadores,
    por cuanto es muy
  • bochornoso para ellos ser recriminados
    públicamente por sus faltas

5
  • Otro eficaz instrumento ético son los códigos
    deontológicos para profesionales de la
    comunicación. Ya en 1690, Benjamín Harris
    publicó en Boston el primero de ellos en forma de
    credo, y desde entonces han proliferado casi
    por todas partes (hace ya unos cuantos años,
    Porfirio Barroso recopiló 64 55 de ámbito
    nacional y 9 internacionales). Los hay tan breves
    que caben en un folio, y tan extensos como el
    Código de ética periodística belga, que ocupa 200
    páginas.

6
  • Generalmente, los códigos deontológicos no
    formulan sanciones para quienes infringen sus
    normas. Por desgracia, la experiencia pone de
    manifiesto que, dada la condición humana, las
    normas de conducta profesional que no están
    respaldadas por las correspondientes sanciones
    resultan inútiles en la práctica. Por eso existen
    también los tribunales de honor, que, tras
    determinar la gravedad de la falta cometida,
    pueden decretar desde una multa hasta la
    expulsión del culpable.

7
  • Desde 1985 se publica también una revista
    especializada en ética de la comunicación social
    el Journal ofMass Media Ethics.
  • En el terreno que estamos comentando, la
    situación española no es buena. Si mis datos
    están actualizados, la deontología profesional ha
    desaparecido como asignatura de los planes de
    estudio de las Facultades de Ciencias de la
    Información de Barcelona y Bilbao, aunque
    subsiste en las de la Complutense, Navarra, La
    Laguna y Pontificia de Salamanca. Cuando la
    Asociación de la Prensa de Madrid propuso en 1989
    a Federico Carlos Sainz de Robles para elaborar
    un código deontológico, varios directores de
    periódicos importantes tuvieron una reacción en
    contra difícil de comprender. Hoy por hoy, aunque
    algunas empresas informativas tienen reglamentos
    internos o libros de estilo en los que se recogen
    principios éticos, en el Estado español sólo
    existen dos códigos deontológicos el de los
    periodistas catalanes, titulado Código de
    Deontología del Periodismo (1992), y el de la
    Federación de Asociaciones de la Prensa de España
    (fape), publicado un año después. Los periodistas
    catalanes que son pioneros en este tema han
    creado también (en 1996) un Consejo de Garantías
    de la Información.

8
  • Estamos ante un déficit peligroso. La deontología
    es importante en la medida en que proporciona
    unas directrices capaces de orientar a los
    individuos en las decisiones que deben tomar
    cuando se enfrenten en el ejercicio de su
    profesión con algún dilema.
  • Veamos cuáles serían las principales exigencias
    éticas en el mundo de la comunicación social.

9
  • Al servicio de la verdad
  • La Instrucción Pastoral Communio et progressio,
    aparecida en 1971, exigía que toda comunicación
    se ajuste a la ley primordial de la sinceridad,
    de la honradez y de la verdad19. Nótese que no
    pide a los periodistas que sean objetivos. La
    moderna sociología del conocimiento ha demostrado
    que es imposible captar la realidad de forma
    objetiva. Todo es según el color del cristal con
    que se mira, y por desgracia nadie tiene unos
    cristales totalmente transparentes. La misma
    selección de unas pocas noticias entre los
    cientos e incluso miles de metros de teletipo que
    cada día llegan a cualquier redacción supone una
    manipulación inevitable de la realidad. Pero, si
    no podemos pretender que los periodistas sean
    objetivos, sí tenemos derecho a exigirles que
    sean honestos que no deformen intencionadamente
    la realidad, separando, por ejemplo, los
    acontecimientos de su contexto, o dando cuenta
    tan solo de aquello que favorece sus intereses o
    los de su grupo. La regla de oro para cualquier
    periodista es decir la verdad, toda la verdad y
    nada más que la verdad.

10
  • Ante todo, es necesario condenar la mentira
    descarada. Hay profesionales de la información
    que trabajan con la mentira como el panadero con
    la harina de hacer pan mentiras prefabricadas,
    fotografías retocadas, etc. Algunos de estos
    casos se han hecho famosos. El New York Times
    hubo de reconocer que publicó un informe sobre
    Camboya inventado por uno de sus periodistas, a
    partir de una novela de André Malraux, mientras
    se tomaba unas vacaciones en España y un
    colaborador ilustre de la revista The New Yorker
    declaró que muchos de los artículos que fue
    publicando como diálogos a lo largo de casi
    treinta años eran en realidad pura invención
    suya.
  • Se conoce con el nombre de desinformación la
    difusión de informaciones falsas con el propósito
    de confundir a la opinión pública. Tanto la cía
    norteamericana como la kgb soviética han sido
    unos poderosos agentes de desinformación,
    filtrando datos falsos por todas partes. En
    realidad, casi todos los regímenes políticos,
    sea cual sea su ideología, practican de un modo
    u otro la desinformación.

11
  • Las nuevas tecnologías abren posibilidades
    inéditas a la mentira. Con la tecnología del
    Digital Retouching, por ejemplo, es posible
    sintetizar y producir imágenes nuevas en el
    ordenador a gusto del usuario, siendo tan
    parecidas a la realidad que resulta sumamente
    difícil descubrir la falsificación. Recordemos,
    por ejemplo, aquellas fotos en las que aparecía
    la esposa del entonces primer ministro griego,
    Andreas Papan-dreu, solazándose con otra mujer y
    que resultaron ser falsas.

12
  • Junto a la mentira descarada, es necesario
    mencionar también lo que se llama
    manipulación un trastrueque sutil de los datos
    de una noticia por parte del emisor de modo que,
    sin anularlos, den a esa noticia un sentido muy
    distinto del original. Estoy pensando en hábiles
    subrayados o frases destacadas, como igualmente
    silencios dosificados, que adquieren en la
    comunicación un significado profundo. Pienso
    también en la ocultación de las circunstancias y
    factores que permiten enjuiciar correctamente el
    significado de una noticia. Y todo ello realizado
    de tal modo que el receptor no pueda percibir esa
    manipulación, a no ser que tenga otras fuentes de
    información a su alcance.

13
  • Junto a la mentira descarada, es necesario
    mencionar también lo que se llama manipulación
    un trastrueque sutil de los datos de una noticia
    por parte del emisor de modo que, sin anularlos,
    den a esa noticia un sentido muy distinto del
    original. Estoy pensando en hábiles subrayados o
    frases destacadas, como igualmente silencios
    dosificados, que adquieren en la comunicación un
    significado profundo. Pienso también en la
    ocultación de las circunstancias y factores que
    permiten enjuiciar correctamente el significado
    de una noticia. Y todo ello realizado de tal modo
    que el receptor no pueda percibir esa
    manipulación, a no ser que tenga otras fuentes de
    información a su alcance.

14
  • Una forma de manipulación en la que apenas se
    repara es el silencio, cuyo fin es hacer creer al
    público que una cosa que existe, no existe.
    Además, es una práctica que carece de riesgos,
    porque al no hablar de un tema se evita cualquier
    tipo de réplica, cosa que puede ocurrir cuando
    uno se arriesga a hacer afirmaciones falsas.

15
  • Juan Pablo n lo dijo muy bien el periodista no
    puede escudarse en lo que suele llamarse la
    imposible objetividad. Si es difícil una
    objetividad completa y total, no lo es la lucha
    por dar con la verdad, la decisión de proponer la
    verdad, la praxis de no manipular la verdad, la
    actitud de ser incorruptibles ante la verdad20.
    Y añadió que un periodista responsable no debería
    nunca olvidar que entre los usuarios de la
    información se encuentran sus propios seres
    queridos Pensad dijo en sus familias y en sus
    hijos, receptores asimismo de un gran número de
    mensajes.

16
  • De hecho, si hay una exigencia ética que aparece
    en el cien por cien de los códigos deontológicos,
    ésta es precisamente la de la verdad y exactitud.
    Siempre que sea posible, el periodista deberá
    comprobar la veracidad de las fuentes de
    información, a fin de lograr el mayor grado
    posible de certeza y veracidad. Sin embargo, un
    peligroso enemigo de la verdad es el culto a la
    rapidez, característico de la profesión (alguien
    dijo que un buen periodista es aquel que, no
    sabiendo nada de una cosa, lo averigua todo en
    cinco minutos y lo dice en diez líneas otro
    slogan famoso entre los periodistas es el de
    escribir primero, pensar después). En
    principio, la exactitud debe tener prioridad
    sobre la rapidez. Éticamente es preferible
    ofrecer
  • una narración exacta mañana que una historia
    inconvcla hoy Las noticias, informes y rumores
    que un medio se vea obliga do a dar sin confirmar
    deberá presentarlos expresamente como tales.

17
  • Aun tomando esas precauciones, el periodista como
    cualquier
  • otro profesional cometerá siempre errores o
    inexactitudes de
  • forma involuntaria (dice un adagio que los
    abogados ahorcan
  • sus errores, los médicos los entierran y los
    periodistas los
  • divulgan). Para subsanar tales errores, todos los
    códigos
  • deontológicos recogen la obligación de rectificar
    prontamente
  • y de forma libre y espontánea cualquier
    información errónea o
  • inexacta, dándole la misma importancia que se dio
  • anteriormente a la información incorrecta.
    También debe
  • concederse el derecho de réplica, rectificación o
    respuesta a
  • toda persona que lo solicite. Naturalmente, esto
    se refiere a la
  • presentación de hechos inexactos o falsos en
    materia de
  • opinión, aunque en principio conviene que haya
    un debate
  • abierto, no es posible en la práctica exigir a
    los medios que
  • publiquen las respuestas de todos los que no
    estén de acuerdo con un juicio determinado.

18
  • Nada más odioso para el público inteligente que
    la pretensión de infalibilidad por parte de los
    profesionales de La comunicación. El
    reconocimiento de los errores cometidos, lejos de
    perjudicar al medio, aumenta su credibilidad.

19
  • Resumiendo el periodista salva su honestidad en
    la medida en que cuenta las cosas tal como ha
    logrado conocerlas después de una razonable
    indagación. Basta esto para que, si se equivoca,
    nadie pueda acusarle de mentiroso. El código
    belga, titulado Grandes principios de deontología
    periodística, lo dijo muy bien el periodista
    tiene derecho a cometer un error creyendo
    proceder de buena fe. Pero peca, al menos de
    ligereza, cuando presenta hechos acerca de los
    cuales no ha tratado personalmente de obtener
    informaciones exactas o cuando publica, sin
    reparos, alegaciones que no proceden de una
    fuente fidedigna. Carece absolutamente de
    probidad cuando hace una declaración sabiendo que
    es falsa o cuando, inmediatamente después de
    haberse dado cuenta de que cometió un error, se
    niega a corregirlo . El periodista responsable
    a quien le consta haber cometido un error u
    omisión de importancia apreciable, lo debe
    rectificar de forma eficaz, rápida y leal, sin
    esperar que le sea indicada esta inexactitud .

20
  • Otras cuatro exigencias concretas de la verdad
    para los profesionales de la comunicación son
    éstas
  • El periodista debe hacer patente siempre la
    distinción entre aquello que es noticia y lo que
    es su propio comentario.
  • El periodista debe procurar siempre que los
    titulares o encabezamientos reflejen fielmente el
    contenido del artículo, en contra de esa cínica
    ley del periodismo competitivo que dice No
    permitas nunca que la verdad te estropee un buen
    titular o un buen comentario22.
  • El periodista no debe dejarse sobornar bajo
    ningún aspecto (dinero, ventajas, favores, etc.).
  • Rechazará incluso aquellos beneficios (regalos
    navideños, descuentos de los comerciantes y
    empresarios a los cronistas de modas o de marcas
    automovilísticas, comidas, viajes pagados, etc.)
    que puedan disminuir su independencia en el
    futuro. Quienes ofrecen prebendas no suelen
    actuar por altruismo lo hacen en el mejor de
    los casos con la esperanza tácita de ser bien
    tratados por los periodistas.

21
  • En ocasiones, las exigencias de una información
    objetiva y responsable pueden entrar en
    conflicto con las creencias y convicciones del
    periodista, por ejemplo, en materias políticas,
    filosóficas o religiosas. Cuando un periodista
    duda de su imparcialidad, debe solicitar que sea
    otro quien cubra esa información. Lo mismo ocurre
    cuando aparece involucrada una persona con la que
    el periodista tiene alguna relación.

22
  • Secreto profesional
  • Otro tema ético importante es el secreto
    profesional de los periodistas. En España son
    cuatro las profesiones que tienen reconocido el
    secreto profesional, no sólo por la ética, sino
    incluso por las leyes civiles el sacerdote, el
    médico, el abogado y el periodista. Existe una
    diferencia entre unos y otros mientras los tres
    primeros reciben las confidencias con la
    condición de que las mantengan en secreto, los
    periodistas las reciben con la misión de
    divulgarlas. El secreto profesional se refiere en
    este caso a la obligación de no divulgar las
    fuentes de información cuando éstas quieren
    permanecer en el anonimato o han querido
    esconderse tras un pseudónimo. La única excepción
    serían aquellos casos en que el interés general
    exija lo contrario (por ejemplo, cuando un
    periodista conoce antes que la policía los
    propósitos de cometer un delito, debe saber que
    su deber ciudadano prevalece sobre el secreto
    profesional).

23
  • Existen casos, sin embargo, en que los
    periodistas están éticamente obligados a mantener
    también en secreto las informaciones que posean
    unas veces porque lo pide la naturaleza misma de
    las noticias, y otras veces porque las han
    recibido como confidencias.

24
  • Es obvio que la naturaleza misma de las noticias
    prohíbe divulgar no sólo los secretos oficiales y
    las materias clasificadas, sino también aquellas
    noticias que pueden restar eficacia a las
    operaciones policiales en curso. El periodista
    tiene también la obligación de salvaguardar el
    derecho natural de toda persona a su intimidad y
    vida privada, tanto personal como familiar. No
    están permitidas las intrusiones en la vida
    privada cuando se trata sólo de satisfacer la
    curiosidad del público, pero se consideran
    excepciones a este principio aquellos casos en
    los que el comportamiento privado de una persona
    afecta al interés general. Es necesario, pues,
    distinguir entre la curiosidad pública y el
    interés público. Naturalmente, el círculo de la
    vida privada es más reducido en las personas que
    desempeñan cargos públicos. Por ejemplo, que un
    ciudadano cualquiera se emborrache, pertenece al
    ámbito de su vida privada pero la cosa cambia si
    dicho ciudadano decide presentarse como
    can-didato a la presidencia del gobierno. A
    efectos informativos, una conducta deja de ser
    privada cuando tiene repercusiones en la vida
    pública pero incluso en este caso es necesario
    salvaguardar la intimidad de terceros que puedan
    estar involucrados en los acontecimientos. El
    secreto profesional exige igualmente no difundir
    la nacionalidad o creencia religiosa de las
    personas arrestadas, a no ser que tenga algo que
    ver con el delito cometido.

25
  • Entre las noticias recibidas confidencialmente se
    incluye todo aquello que las fuentes de
    información prohíben que sea revelado (a no ser
    que el periodista lo conociera ya por otra
    fuente) y el off the record (fuera de
    micrófono), siempre que éste haya sido
    explícitamente invocado o, al menos, existan
    motivos para suponer que ésta era la intención
    del informador.

26
  • Otras exigencias éticas
  • La calumnia, la acusación, la difamación, la
    injuria y el plagio deben ser considerados por
    todo periodista como faltas muy graves.
    Desgraciadamente, se dan con cierta frecuencia.
    Wallraff, en su libro El periodista indeseable,
    reconoce que en el ejercicio de la profesión
    periodística practicó los mismos principios que
    Maquiavelo recomendaba a Lorenzo de Médici para
    la política.

27
  • Existe también una moral de la averiguación, que
    cobra cada vez más importancia debido a las
    posibilidades de incursión en las vidas ajenas
    ofrecidas por las nuevas tecnologías. Es
    necesario condenar métodos tales como la
    intervención de teléfonos, el uso de micrófonos
    ocultos y de teleobjetivos, el barrido de
    papeleras, etc.

28
  • El periodista debe identificarse siempre como tal
    en el ejercicio de su profesión.
  • El periodista es responsable moral de todo cuanto
    publica. Debe ser un defensor de los valores
    universales del humanismo y evitar, por todos los
    medios a su alcance, la apología y exaltación de
    la violencia, el crimen, el robo, el odio
    nacional, racial o religioso, así como cualquier
    otro acto que atento contra la moral y las buenas
    costumbres (el lector habrá observado, por
    ejemplo, que ante los elevados ingresos que
    representa la publicidad del comercio sexual,
    cada vez es más difícil encontrar medios que
    rechacen los anuncios por palabras relacionados
    con la pornografía y la prostitución).

29
  • Es obvio que ese problema ético no existiría si
    los directores financieros se Naturalmente, no
    es sólo a los periodistas a quienes debe exigirse
    una ética elevada, sino también a las empresas,
    cuyas órdenes a menudo plantean delicados
    problemas de conciencia. Pensemos, por ejemplo,
    en el periodismo de talonario de cheques, que
    paga a los protagonistas de una noticia lo mismo
    si son estrellas del espectáculo que si son
    delincuentes para obtener la exclusiva de un
    relato y, a la vez, protegerlos de las
    previsibles preguntas molestas de otros medios de
    comunicación más críticos. Esa práctica provoca
    que muchos personajes famosos fabriquen
    noticias destinadas, sobre todo, a las revistas
    del corazón para vender exclusnegaran a firmar
    los cheques.

30
  • Mencionemos, por último, la cláusula de
    conciencia, que es equivalente a la objeción de
    conciencia. Igual que un médico no puede ser
    obligado a practicar un aborto, si ello va
    contra sus creencias, tampoco un periodista
    puede ser obligado a escribir en contra de su
    conciencia y sus convicciones. En caso de
    conflicto con los propietarios del medio debido
    al cambio ideológico de éstos, el periodista
    tiene derecho a abandonar la empresa con una
    indemnización adecuada, que nunca será inferior a
    la establecida por las leyes del país para los
    casos de despido improcedente. La experiencia
    dice, sin embargo, que los periodistas no suelen
    invocar la cláusula de conciencia, a no ser que
    dispongan de alternativas laborales más
    ventajosas.

31
  • Para que la comunicación social funcione no
    basta potenciar la ética por parte del informador
    y de las empresas informativas. Es necesario
    también que el público aprenda a usar
    responsablemente los medios.
  • Frecuentemente nos quejamos de los medios de
    comunicación pero en una sociedad sometida a las
    leyes de la competencia todos somos responsables
    de su funcionamiento. Los usuarios exigentes, con
    una preparación sólida, pueden contribuir
    grandemente a mejorar los medios de comunicación
    social apoyando con su elección a aquellos que
    reúnan a la vez calidad técnica y valores éticos.

32
  • Como dice Bernhard Haring, el hecho de que la
    Iglesia haya suprimido el índice de libros
    prohibidos no nos dispensa de ejercer en ese
    campo nuestra responsabilidad personal. ... A
    la hora de seleccionar nuestras lecturas, los
    programas de radio, las películas o los programas
    de televisión, deberíamos ser tan cuidadosos como
    cuando seleccionamos los alimentos que vamos a
    tomar. ... Si existieran en el mundo millones
    de personas con claro discernimiento y juicio
    sano, su presencia influiría espontáneamente por
    doquier en los medios de comunicación social. El
    cristiano debe estar guiado por las palabras del
    apóstol "Examinadlo todo y quedaos con lo bueno.
    Absteneos de todo género de mal" (1 Tes
    5,21-22)24.

33
  • Los que reciben mucha información, pero no
    realizan ese proceso mental selectivo y crítico,
    son como los que ingieren muchos alimentos, pero
    no los asimilan o los asimilan mal. Por eso es
    importante educar al pueblo para un uso
    responsable de los medios de comunicación.

34
  • Ciertamente, la cultura de la imagen no
    pertenece a ninguna clase social determinada no
    es discriminatoria, como la cultura escrita, pero
    eso no quiere decir que no requiera un
    aprendizaje. Hay medios para ello. Hace unos
    cuantos años, por ejemplo, los cineclubes fueron
    muy útiles para proporcionar un conocimiento
    crítico de las técnicas empleadas para transmitir
    mensajes por medio de las imágenes. No sería
    difícil promocionar algo semejante para la
    lectura o la escucha de mensajes y, de hecho,
    muchos animadores socioculturales lo vienen
    haciendo ya. Se trata de una asignatura que no
    debería faltar en los planes educativos.

35
  • Es conveniente leer al menos un periódico todos
    los días. Los periódicos ofrecen una información
    mucho más amplia
  • que la radio y la televisión. Convendría, en
    cambio, ver menos televisión. Según datos de
    1992, los españoles estamos 193 minutos diarios
    casi tres horas y media! ante el televisor.
    Cuando todavía no había emisoras privadas de
    televisión, nos quejábamos de la televisión
    pública. Hoy observamos con perplejidad que las
    cadenas privadas no han supuesto un mayor
    pluralismo informativo ni una mayor calidad en la
    programación. Únicamente se dejan llevar por la
    publicidad a la hora de plantear programas donde
    el morbo es lo que se explota, las emisiones
    conocidas como reality show, o los fatídicos
    programas concurso, donde el sentido del ridículo
    se perdió hace tiempo. A lo mejor, después de
    haber despotricado tanto contra los canales
    públicos, hoy debemos reconocer que ofrecen más
    calidad que los privados, aunque también ellos se
    hayan dejado arrastrar en gran manera por la
    lucha de audiencias.

36
  • Sea como sea, debemos reflexionar sobre la
    concepción de la realidad que recibimos a través
    del televisor. Según un informe de la Asociación
    Española de Pediatría, un niño o un adolescente
    ve al año por televisión unas 14.000 referencias
    al sexo y alrededor de 12.000 actos violentos.
    Además, es preocupante lo que dejamos de hacer
    en esas tres horas y media lectura, deporte,
    relación con la familia, juegos colectivos,
    conversación, cultivo de la interioridad...
    Alguien escribió que ver la televisión dos horas
    diarias, por término medio, es incompatible con
    el desarrollo y el mantenimiento de una
    espiritualidad cristiana.

37
  • Otro problema al que debe enfrentarse el usuario
    de los medios de comunicación es la velocidad con
    que se suceden las noticias, que dificulta el
    necesario proceso de reflexión e interpretación.
    La rápida sucesión de presentes hace que se
    devoren unos a otros y se debilite la perspectiva
    histórica. Por eso es recomendable seguir los
    programas de debates, los artículos de opinión o
    las presentaciones más reposadas de las noticias
    (del tipo de Informe Semanal).

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  • Los mass media al servicio de un mundo mejor
  • En 1994 debido al amplio despliegue informativo
    de los medios de comunicación la opinión pública
    quedó conmocionada por los acontecimientos de
    Ruanda. Existen, en cambio, otras muchas
    injusticias que apenas merecen la atención de los
    medios (todo depende de los intereses de las
    grandes agencias de prensa). Por aquí comienza ya
    el problema. Como dijo Bernard Cohén en 1963, la
    prensa no puede durante mucho tiempo imponer a
    la gente lo que tiene que pensar, pero sí en
    cambio tendrá éxito diciéndole a la gente sobre
    qué tiene que pensar.

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  • Ya dijimos al principio que para la mayoría de
    las personas la realidad se reduce a lo que
    muestran los medios de comunicación. Aquello que
    no tiene cabida en ellos les parece
    insignificante. Por eso es importante dar la
    palabra a quienes están privados de ella.
  • El éxito extraordinario que alcanzaron ciertos
    seriales de televisión sobre la trata de esclavos
    (Raíces) o sobre el exterminio de los judíos en
    la Alemania nazi (Holocausto) pone de manifiesto
    las grandes posibilidades que tienen los
    creadores con talento para educar en la justicia
    y la solidaridad. Unos reportajes objetivos
    sobre los diferentes países pueden ser una
    contribución de primer orden al entendimiento
    internacional. Los medios de comunicación social
    tienen también la posibilidad de dar a conocer y
    apreciar la cultura, las aspiraciones e incluso
    las reivindicaciones de los distintos colectivos
    que conviven en el mismo Estado, educando de esta
    forma la tolerancia. Igualmente colaborarían a
    la igualdad entre los sexos evitando los
    tradicionales estereotipos. Aunque se han dado
    pasos importantes, todavía es frecuente que en la
    publicidad y en muchos seriales televisivos
    aparezcan las mujeres como personas inseguras,
    dependientes, irracionales e hipe remotivas.

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  • Para extender una nueva cultura solidaria sería
    también muy importante que los medios de
    comunicación social difundieran de forma habitual
    iniciativas estimulantes, en contra de ese slogan
    periodístico según el cual una buena noticia no
    es noticia. Como dice D. Juan Ma Uñarte, pocas
    cosas levantan tanto la moral colectiva como las
    buenas noticias, diligentemente buscadas y
    convenientemente comentadas. ... Si se
    describen reiteradamente los aspectos sombríos,
    el ánimo de los ciudadanos queda encogido y,
    lejos de sentirse estimulado, puede ir
    hundiéndose en un derrotismo pasivo27. De hecho,
    el código deontológico del País de Gales pide
    buscar noticias constructivas de buen trabajo en
    el mundo, al menos como contrapeso a las
    numerosas noticias de crímenes y violencias .

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  • Los mass media al servicio del Evangelio
  • Digamos, para terminar, que los medios de
    comunicación social pueden convertirse en un
    eficaz instrumento pastoral. Puestos al servicio
    del Evangelio decía Pablo VI, ofrecen la
    posibilidad de extender casi sin límites el campo
    de audición de la Palabra de Dios, haciendo
    llegar la Buena Nueva a millones de personas. La
    Iglesia se sentiría culpable ante Dios si no
    empleara esos poderosos medios, que la
    inteligencia humana perfecciona cada vez más. Con
    ellos, la Iglesia "pregona sobre los tejados"
    (cfr. Mt 10,27 Le 12,3) el mensaje del que es
    depositaría. En ellos encuentra una versión
    moderna y eficaz del "pulpito". Gracias a ellos
    puede hablar a las masas.

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  • Además, esa versión moderna del pulpito por
    seguir usando la expresión de Pablo VI tiene la
    ventaja de que permite llegar también a quienes
    no pisan el templo.

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  • La actitud de la Iglesia ante los medios de
    comunicación ha sido ambivalente. Es un dato
    innegable que empezó a servirse de ellos tan
    pronto aparecían la Tipografía Políglota
    Vaticana fue fundada en 1587 por Sixto v el 12
    de febrero de 1931, Pío xi inauguró la emisora de
    Radio Vaticano construida por Marconi, el propio
    inventor de la radio (un año antes los obispos
    holandeses habían creado ya la primera estación
    de radio de la Iglesia la Katholioke Radio
    Omroep) y hoy es muy abundante el uso que se
    hace en catequesis de los medios audiovisuales.
    Pero también es verdad que no han faltado las
    reticencias primero ante folletos, libros,
    periódicos y revistas después, ante las primeras
    emisiones de cine, radio y televisión. Quizá
    podríamos situar el deshielo en la encíclica
    Miranda prorsus, de Pío XII, sobre cine, radio y
    televisión.

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  • Su comienzo no puede ser más significativo
    Verdaderamente admirables son los inventos de la
    técnica de que se glorían nuestros tiempos y que,
    aun siendo frutos del ingenio y del trabajo del
    hombre, son, ante todo, dones de Dios, Creador
    del hombre y de quien proviene toda obra
    buena...29. El Papa Pacelli formuló además una
    deontología sistemática sobre los medios de
    comunicación social.
  • En este nuevo contexto podemos situar la
    fundación, con el aplauso de los papas, de la
    familia paulina por Santiago Alberione y la Obra
    de la Buena Prensa, para evangelizar a través de
    los medios de comunicación social.

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  • TODO LO QUE HEMOS HABLADO HOY LES LLEGARA POR
    CORREO ELECTRONICO, SI USTEDES ANOTAN SU
    DIRECCION CON AMALIA.
  • FELICES PASCUAS

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