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El crimen perfecto

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Title: El crimen perfecto Author: Silvia Amigo-Silvestre Last modified by: Silvia Amigo-Silvestre Created Date: 9/25/2011 8:38:40 PM Document presentation format – PowerPoint PPT presentation

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Title: El crimen perfecto


1
El crimen perfecto
  • Guía de conversación en clase

2
Vocabulario
  • Masculino o femenino?

3
monjita
4
la monjita
5
lápida
6
la lápida
7
orilla
8
la orilla
9
lancha
10
la lancha
11
juez
12
el / la juez
13
Vocabulario
  • Hay preguntas de pronunciación?

14
Pronunciación
15
Pronunciación R
  • ENTERRAR

16
R y vocales
  • DAR PARTE

17
R y vocales
  • ORILLA

18
R y vocales
  • CAVAR

19
DIPTONGO
  • JUEZ

20
DEFINICIONES
21
DEFINICIONES
  • Por ejemplo
  • Es un lugar alrededor de un mar, océano, río o
  • lago por donde se puede caminar.

22
DEFINICIONES
  • Por ejemplo
  • Es un lugar alrededor de un mar, océano, río o
  • lago por donde se puede caminar.
  • la orilla

23
Resumen del cuento
  • Usad las preguntas de anticipación (pg. 4) y de
  • Qué pasó? (pg. 5) como guía para hacer
  • vuestra narración.
  • No leáis directamente de la tarea.
  • Usad el pasado.

24
Exprese su opinión (pg. 8) 2, 3 y 6
  • Elabora tu respuesta y explica tu opinión.
  • Usa conectores

ADEMÁS also YA QUE given that / because DADO QUE
AUNQUE although POR UN LADO POR OTRO LADO on the one hand on the other hand..
CON RESPECTO A with respect to SIN EMBARGO however NO OBSTANTE
POR ESO so because of that A PESAR DE despite (that) NO SÓLO . SINO TAMBIÉN not only. but also
25
  • 2. Qué relación hay entre el nombre del pueblo y
    el problema del cuento?
  • 3. Por qué el asunto del cuento, a pesar de ser
    macabro, resulta humorístico?

26
  • 6. Qué opinas sobre la pena de muerte para
    personas como el narrador del cuento?
  • Estás a favor de este tipo de castigo? Explica
    tu respuesta?
  • Ojo por ojo, diente por diente

27
Análisis lingüístico del texto Líneas 10-19
  • Subraya todos los verbos en pretérito,
  • imperfecto o pluscuamperfecto y explica su uso.

28
Líneas 10-19
  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

29
  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • Decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siuiente
  • los viajeros queiban por lancha al pueblo de Fray
    Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • Decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siuiente
  • los viajeros queiban por lancha al pueblo de Fray
    Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siuiente
  • los viajeros queiban por lancha al pueblo de Fray
    Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros queiban por lancha al pueblo de Fray
    Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros queiban por lancha al pueblo de Fray
    Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
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  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
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    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida advirtieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.

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  • Mi error olvidé que mi víctima había sido un
    furibundo ateo. Horrorizadas
  • por el compañero de sepulcro que les acosté al
    lado, esa noche las muertas
  • decidieron mudarse cruzaron a nado el río
    llevándose consigo las lápidas y
  • arreglaron el cementerio en la otra orilla, con
    Jesucristo y todo. Al día siguiente
  • los viajeros que iban por lancha al pueblo de
    Fray Bizco vieron a su derecha el
  • cementerio que siempre habían visto a su
    izquierda. Por un instante se les
  • confundieron las manos y creyeron que estaban
    navegando en dirección
  • contraria, como si volvieran de Fray Bizco, pero
    en seguida adviertieron que se
  • trataba de una mudanza y dieron parte a las
    autoridades.
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